Salud Mental

Película The Dig y Pieces of a woman. Muerte, duelo y feminismo. Alerta de spoilers

Ambas películas tienen un trasfondo que permite agrupar grandes temáticas de la vida, y que se escuchan frecuentemente en la clínica: la muerte, el duelo, el amor, la maternidad, la relación madre-hija, el rol de la mujer frente a las perdidas, y las expectativas y dinámicas familiares ante ellas.

La excavación y Fragmentos de mujer son largometrajes con tonalidades similares, pero escenarios completamente diferentes. Te regalan escenas con una fotografía fabulosa y detalles que harán explotar en el y la espectador/a emociones y sensaciones, que en ocasiones reventaran suave como burbujas de jabón y en otras las sentirás como bombas. Si además, ambas películas las ves como yo, el mismo día, pasarás por toda la gama emocional que presiona el corazón.


Película The Dig 2021
(La Excavación)

The Dig, es una película inglesa-americana dirigida por Simone Stone y basada en una novela de mismo nombre. En este bello largometraje te mueves entre la compasión, dolor, nostalgia, pero también te encuentras con sutiles notas de ilusión y esperanza, esto a pesar de estar ambientada en la Inglaterra adportas de la segunda guerra mundial. Lo precioso es que reconoces el contexto por los diálogos, aviones que sobrevuelan, noticias de las radios, pero su centro está en lo íntimo y en lo privado de la historia de sus personajes.

Lo profundamente conmovedor y llamativo es el acento que se da al proceso de la excavación de los túmulos y la belleza de la arqueología, al traer al presente lo que es del pasado, desenterrando justamente eso “olvidado” para revitalizarlo y darle valor en la posteridad. Trayendo así, los muertos a la vida.

Alrededor de la excavación de los túmulos que realiza Basil (Ralph Fiennes) en el terreno de Pretty (Carey Mulligan) descubren un barco mortuorio de la época anglosajona, objeto de inconmensurable valor arqueológico, histórico y económico. El foco no está en lo que se encuentra, sino cómo se llega a él y el significado para los protagonistas, quienes van tomando ciertas decisiones y afrontando situaciones personales aparentes pero no reveladas, y que se develan a partir de este descubrimiento.

Un dato interesante es que ésta excavación está basada en hechos reales, donde en la d sel 30 se descubrió un barco en el terreno de una casa, la de Peggy.

Excavación original en 1933

Es así, como se cuenta la historia de Pretty, viuda de un coronel que le pidió matrimonio durante 16 años, tiempo que ella se negó porque cuidaba a su padre enfermo, se casan posterior a su fallecimiento. Pretty, es una mujer que se enfrenta a la muerte de su padre, posteriormente a la de esposo al poco tiempo de tener a su hijo Robert (Archie Barnes) y luego Peggy se enfrenta a su propio proceso de despedida de la vida, producto de una enfermedad cardíaca que justamente va robándole y dando más y más energía en la medida que se excava más profundo los túmulos.

Robert Pretty

Interesante también, es el el papel de Robert quien a su no más de 10-12 años también comienza su proceso de transformación interna, al ver en Brasil el padre que no tuvo y al percibir que su madre también está muriendo. Ante esto una escena bellamente creada muestran como Robert le cuenta a Basil que él se hizo cargo de su madre al fallecer su padre y que ahora está fallando, al ver que lo puede hacerla sentir mejor. Frente a esto Basil le transmite una cruda y hermosa enseñanza “todos fallamos, todos los días, así es también la vida”.

Peggy y Basil

A pesar de lo tradicional del contexto, se muestra a una mujer nostálgica que a su vez, se va empoderando y dando frente poco a poco a sus propias pérdidas. También, se suma el rol de Brasil, con una humildad, inteligencia y constancia en su oficio que son admirables. Basil pasa a representar en ocasiones el esposo fallecido y el padre que no tuvo el hijo de Pretty, permitiendo llenar cierto vacío, sin negarlo sino siendo parte del engranaje para ir dando frente al dolor, con bondad y sabiduría.

Peggy y Stuart

En este periplo de la excavación, también encontramos la relación de pareja de Peggy (Lily James) y Stuart (Ben Chaplin). Aquí hay críticas a la película de que el papel de Peggy fue creado desde una mirada sexista, porque se minimiza su rol. Su personaje realmente existió era una exitosa arqueóloga que estudió en Cambridge y en la película queda más bien como una sombra tras su esposo. Esto se puede observar desde un inicio de la película, donde ella no es ‘vista’ ni es objeto de deseo de su esposo. Relación que se basa en una compañía fría, desaliñada, sin intensidad ni sexualidad. Tipo de relación que se va develando también en la medida que se va profundizando en la excavación.

Peggy y Johnny

Con sutiles detalles que Peggy percibe, descubre que su esposo vibra con su oficio y también con un hombre del equipo, sensación que no le es familiar y comienza a poner en duda su forma de relación. Por lo que también como otros personajes, Peggy comienza un proceso de desvinculación y posterior duelo al decidir separarse, no sin antes recibir un consejo de Pretty, quien le dice que la vida es corta y hay que aprovecharla. Es así como Peggy deja ir a su esposo para que sea feliz, a lo que él le responde “puedo aprenderlo contigo”, desición que refuerza la idea de que es mejor vivir caminos separados. Está decisión libera a Peggy y la hace salir de las sombras, encontrando por escasos momentos toda esa vitalidad, vibración y éxtasis en Johnny Flynn (Rory Lomax) primo de Peggy, que está adportas de alistarse a las fuerzas áreas inglesas en la guerra contra Alemania.

Sin duda una fantástica película, que da lugar a otras historias también vinculadas a las perdidas de orden más bien simbólico.

Por su parte, la película canadiense Fragmentos de una mujer, dirigida por Kornél Mundruczó, aborda de manera cruda y sensible a su vez, el duelo perinatal, el impacto subjetivo y las diferentes formas de afrontamiento que tiene Martha (Vanessa Kirby) y su pareja Sean (Shia LaBeouf), así como la familia de ella.

Paradójicamente, el contexto del fallecimiento de la hija de Martha y Sean, se da al momento de su nacimiento, en un parto en casa. Exhibiendo durante varios minutos, en momentos angustiantes, la experiencia de dar a luz de forma natural, sin los resguardos que puede tener el hospital, pero también dando luces del deseo de evitar la violencia obstetrica que se vive a nivel hospitalario.

Momento del parto

El foco de la película gira en torno a dos procesos simultáneos. Por un lado, el juici moral y legal a partera y por otro exhibe de forma magistral una de las miles de maneras que hay de atravesar un duelo y en este caso de un hijx. Por su parte, Martha lo experimenta con un dolor que se mueve en placas subterráneas y que difícilmente perciben sus cercanos, en una primera instancia intenta borrar todo signo y señal de su hija.

Esa negación inicial le permite mantenerse aparentemente en pie, sin embargo, los detalles, como las pepitas de manzana y el cuidado hacia ellas para luego transformarlas en brotes, van develando los avances de ese cruce del duelo, el que a su vez tiene un correlato sumamente explícito en la relación con su propia madre (Ellen Burstyn) quien en primera instancia la juzga, pero finalmente se observa cómo se reconstruye ese vínculo, posterior al cruce del duelo de Martha y de la declaración de demencia posiblemente Alzheimer de su madre.

Esta película devela el rol de la mujer ante la maternidad, los cuidados y acompañamiento durante el parto y cómo también cómo se le juzga frente a las decisiones que toma ante su cuerpo e incluso forma de parir. Se juzga a la partera y también a la madre, pero en ningún momento se interpela el rol del padre. Tal vez por omisión el director quiere mostrar ese estigma social hacia la mujer o tal vez de desde su propio prejuicio no lo incorpora.

Me interesa mencionar que no debemos juzgar a priori las maneras en que las mujeres deseamos parir, hay miles de embarazos en casa que han tenido buen termino, así mi abuela dio a luz a 4 de sus 9 embarazos… Y también, han habido riesgos, fallas, errores y malas praxis en el ámbito hospitalario. Por lo que la idea aquí, no es juzgar desde una mirada moralista el embarazo ni la forma de parir. Lo que también es mostrado en la película, cuando Martha decide no culpabilidad en el juicio a la partera, diciendo que no es lo que querría su hija en esos segundos que tuvo de vida. Ahí se muestra como va cerrando su proceso de duelo.

También, se observa cómo los patrones de género se exacerban frente al duelo. Sean, lo experimenta con un dolor más expuesto, desde la ira, impotencia e incluso violencia al intentar obligar a Martha a tener relaciones sexuales con él, al lanzarle la pelota de pilates en la cara, juzgando ciertas decisiones de ella y por su puesto, buscando satisfacer sus deseos sexuales con otra mujer, siendo además, prima de Martha. Es decir, un hombre desmoronado pero trazado por el patriarcado. Frente a esto, a Martha se le observa queriendo volver a la vida cotidiana e incluso queriendo relacionarse con otro hombre, al que solo le da un beso en una discoteca y se marcha a su casa, con posibles sentimientos de culpa que le resaltan como dique.

Un hermoso símbolo de la película es el puente sobre el mar, en el que trabajaba Sean, en la medida de que Martha va cruzando duelo este puente se va uniendo, favoreciendo así ese camino.


Estas tremendas películas las puedes ver en Netflix, te dejo los trailers y espero sus reflexiones!

https://youtu.be/4-z9wzJl4XY

https://youtu.be/bBsZz_3ouPI

Derechos humanos, Salud Mental

Opinión: Día de la salud mental. 10 de oct

Nicanor Parra

Hoy 10 de octubre, día mundial de la Salud Mental, me parece justo y necesario recordar al grande anitpoeta chileno @parra_nicanor.

Nicanor con este potente poema nos invita, según mi opinión, a desestigmatizar la locura, a naturalizarla y a verla como una forma de vida. Son tantas, sino todas las veces, quienes no padecen alguna patología o sufrimiento mental hacen daño a otros y al mundo, sin embrago, poco se les enjuicia, pero quienes sí la vivencian, tienden por su forma de ser, relacionarse consigo mismos y con el mundo suelen ser excluidxs, de la sociedad, de los pensamientos y pasan a ser invisibles, para tantxs, y también para el ámbito sociosanitario.

Según la OMS @who, a pesar de que cerca de 1000 millones de personas viven con un trastorno de salud mental, está área es una de las más desatendidas de la salud pública.

En los países de ingresos bajos y medios, más del 75% de las personas con trastornos mentales, neurológicos y por consumo de sustancias no reciben ningún tratamiento.

La estigmatización, la discriminación, el carácter punitivo de la legislación y las violaciones de los derechos humanos siguen siendo generalizados.

Aunque poco se hable de esto, 3 millones de personas mueren cada año por el consumo nocivo de alcohol y una persona se suicida cada 40 segundos.

Y ahora, miles de millones de personas de todo el mundo se han vistoafectadas por la pandemia de COVID-19, que está teniendo repercusiones adicionales en la salud mental de las personas.

Con la experiencia adquirida en emergencias pasadas, se espera que las necesidades de apoyo psicosocial y en materia de salud mental aumentarán considerablemente en los próximos meses y años.

Invertir en los programas de salud mental en el ámbito nacional e internacional, infrafinanciados desde hace años, es ahora más importante que nunca.

Fuente:

https://www.who.int/es/news-room/detail/27-08-2020-world-mental-health-day-an-opportunity-to-kick-start-a-massive-scale-up-in-investment-in-mental-health

#oms#ops#saludmental#ddhh

Salud Mental

Charla: Congreso Internacional de Gerontología: Modelo de Residencias para personas mayores. Una crisis previa al COVID-19. Sep 2020

Interesante Congreso virtual organizado por Educación Continua para Gerontólogos de México y patrocinado por el Instituto de Capacitación Geronto-Geriátrica ICAGER de la Instituto Politécnico Nacional de México IPN.

En esta charla, pude exponer los principales antecedentes sobre la historia de las residencias de larga estadía, conocer qué son desde un punto de vista técnico y administrativo, pero sobre todo desde un abordaje crítico y de derechos, reconociendo que las residencias si mantienen el enfoque asistencialista y de caridad tienden a vulenerar los derechos de las personas residentes.

Se identificaron los principales programas vinculados a los cuidados a largo plazo, pasando por la asistencia domiciliaria, centros diurnos y finalmente las residencias como última fase de los cuidados para las personas de mayor dependencia.

Se presentó una panorámica sobre las políticas públicas y los modelos a la base de las residencias en Chile, así como el perfil de las personas que habitan las residencias públicas administradas por el Servicio de Salud de Chile SENAMA, a partir de un estudio realizado el año 2013.

Se incluyeron diferentes intervenciones psicosociales con foco en la mejora del bienestar y participación social desde un enfoque de derechos y género.

Para finamente problematizar la situación actual de pandemia y su impacto en la salud mental de las personas mayores y en esecífico de las que viven en residencias.

Salud Mental

Charla GAM: Impacto de la Pandemia COVID-19 en la Salud Mental de las Personas Mayores. Ago 2020

Objetivos de la clase

Ofrecer espacio de dialogo en torno al impacto de la pandemia en la salud mental.

Dirigido a

Personas mayores (+60), no excluyente para otros públicos. 

Impartido por

Patricia Alejandra Pinto Aguilar, Psicóloga, Universidad Diego Portales. Máster Psicogerontología, Universidad de Barcelona. Magíster Psicología Clínica Adulto mención psicoanálisis, Universidad de Chile. Diplomada UC en Intervenciones psicoanalíticas en Instituciones de Salud. Docente y tutora de diplomados gerontológicos en Universidad Católica. Fundadora del Espacio “Salud Mental y Envejecimiento”. Es parte del Directorio de Fundación GeroActivismo, y una de las fundadoras del Colectivo GeroFeminismo -Cofradía Latina-. Espacios que buscan visibilizar temáticas en relación a las personas mayores, desde una perspectiva de derechos e interseccional, con el fin de promover una sociedad más equitativa para todas las edades.

Para ver la grabación, haz click aquí

Salud Mental

Red GeroFeminista en portada de Revista Paula Chile. Jul 2020

El viernes 10 de julio fue lanzado el manifiesto de GeroFeminismo, una nueva rama del feminismo que nace al alero del GeroActivismo, movimiento que promueve una visión positiva del envejecimiento y la vejez. El texto fue creado por el colectivo Cofradía Latina (actual Red GeroFeminista Latinoamericana), constituido por mujeres de la región con formación en gerontología y pertenecientes a diversas organizaciones que trabajan con personas mayores.

“El objetivo es abogar por la reivindicación de las vejeces femeninas, de hecho, el GeroFeminismo –un nuevo neologismo– tiene la intención de visibilizar las necesidades particulares de las mujeres mayores, profundizar acerca del entrecruce de discriminaciones que sufren a lo largo de la vida, además de invitar a reflexionar acerca del propio envejecimiento futuro de forma colectiva en un espacio de contención, acompañamiento y hermandad”, dice Agnieszka Bozanic, fundadora de la Cofradía Latina.

Según Bozanic, las mujeres estamos vulnerabilizadas desde que somos niñas y en la vejez pasa lo mismo. “Tenemos más lagunas previsionales por la maternidad, nuestros trabajos son más informales, nos pagan menos. Todas esas cosas inciden en que la vejez femenina sea diferente a la masculina. Podemos observar mayores enfermedades mentales y cardiovasculares también. Y está el tema del maltrato: el 40% de las mujeres mayores de 65 años que ha sufrido violencia de género lo ha hecho por más de 40 años. Estamos hablando de una población que ha sido violentada casi toda su vida, que sigue viviendo con su agresor, porque a estas alturas son dependientes. Y así muchas cosas más. Las mujeres están doblemente penalizadas: por ser mujeres y por ser mayores”, agrega. Extracto del Ig de Revista Paula

Para leer el reportaje haz click aquí

Salud Mental

Manifiesto Red GeroFeminista Latina. Jul 2020

Este Manfiesto plasma reflexiones, aspiraciones y principios de las fundadoras de esta Red.

Las fundadoras iniciales de la Red GeroFeminista Latinoamericana: Agnieszka Bozanic Leal (Chile), Carolina Iglesias (Argentina), María del Pilar Leis (Panamá), María José Ron (Chile), Jazmín Camacho Hernández (México), Haydee Chamorro García (Perú), Monserrat Duarte Moreno (México) y Patricia Pinto Aguilar (Chile).

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Para leer el Manifiesto haz click aquí

Salud Mental

Revista Qué Pasa del Diario La Tercera, publicó mi columna sobre “Residencias, Covid-19 y Derechos Humanos”. Jun 2020

Te invito a leer la síntesis actualizada de mi columna sobre “Residencias para personas mayores, Covid-19 y derechos humanos”, que publicó hoy la Revista Qué Pasa del Diario La Tercera, medio de comunicación chileno.

Pasa a leer directo en el siguiente link

https://www.latercera.com/que-pasa/noticia/residencias-para-personas-mayores-covid-19-y-derechos-humanos/2HQKTLZEUNGL7AMPMVCUW64B5M/
Columnas y declaraciones, Derechos humanos, Salud Mental

Columna de opinión. Residencias para personas mayores, COVID y derechos humanos. Autora Patricia Pinto. Jun 2020

04 de mayo 2020

Antes de comenzar, quiero decir que escribir esta columna me ha sido muy difícil. Pensaba que tal vez no encontraría las palabras para dimensionar lo complejo que debe ser para las personas mayores residentes, los equipos de trabajo y los familiares, estar viviendo la crisis sociosanitaria más grave de la época moderna, siendo, además, la que ha impactado de manera tan desgarradora a este grupo. Ante esta realidad, la Organización Mundial de la Salud ha identificado a las personas mayores que viven en estos centros como una población vulnerable que tiene un riesgo mayor a la infección, debido a la convivencia con otros que no son sus familiares (OMS, 2020).


El impacto, gravedad y letalidad del contagio del COVID-19 en las residencias, comenzamos a presenciarlo mediante los medios de comunicación internacionales, los que aludían a la gran cantidad de personas mayores contagiadas en estos centros habitacionales. Según datos recientes, se estima que se han registrado más de 16.000 fallecidos por esta causa, y esto, sólo en residencias de personas mayores en España (BBC, 2020).


Frente a esta lamentable situación, las críticas han sido principalmente dirigidas a la falta de información y mala gestión de las autoridades, así como a las medidas insuficientes en torno a esta población altamente vulnerable. A la vez, se cuestiona el manejo de los equipos intraresidenciales, se menciona por ejemplo, la escasa claridad de la información respecto al estado de salud de los residentes, llegando en algunos casos, a no informar a los familiares sobre fallecimiento de sus parientes, de esta manera se vulnera una gran cantidad de elementos esenciales de derechos humanos que se indica según organismos internacionales, que deben estar presentes en los servicios de cuidado a largo plazo, como se observa en la siguiente gráfica:

De manera paralela se han ido conociendo paulatinamente algunos testimonios de integrantes de equipos de residencias, quienes también interpelan, destraban malas prácticas y refieren los altos niveles de angustia, estrés, cansancio, incertidumbre y desorientación experimentados durante este periodo, demostrando así el impacto gravísimo a nivel de la salud mental de los residentes y equipos, sin dejar de incluir el temor a ser contagiados y la sensación de que están arriesgando sus familias y vidas por su trabajo.

La pandemia y su impacto en las personas mayores institucionalizadas, el caso chileno
Las estadísticas de los casos confirmados de coronavirus y de las muertes asociadas no solo han aumentado, sino que han ido al alza día tras día. Al día de hoy, martes 3 de junio del 2020, el Ministerio de Salud anunciaba que se han pesquisado y confirmado 21.605 personas que presentan el virus y que, a la fecha, han fallecido 1.275 bajo la misma premisa, siendo una curva de rápido ascenso, que aún no muestra llegar a su pick. Respecto al grupo etario que ha sido más impactado en nuestro país es la población de los 25 a 54 años donde se encuentra el 62,3% de las personas contagiada. Por su parte, las personas mayores, que van de los 60 años en adelante, cubren el 14,6% de la población contagiada. Algunos dirán que no es preocupante ese porcentaje, sin embargo, según lo extraído del Informe Epidemiológico n° 22 del Ministerio de Salud del 1 de junio de este año (MINSAL, 2020), a pesar de que las personas mayores no son el grupo etario con mayor número de contagios, el problema está en que este grupo presenta la tasa más alta de hospitalización, por tanto de complejidad del cuadro, además, son los hombres mayores quienes presentan más riesgo de hospitalización e incluso doblan la tasa en relación a las mujeres. Considerando estos datos, las personas mayores presentan un riesgo más alto de letalidad.

¿Y qué pasa con las personas mayores en residencias de larga estadía? Hemos visto, al igual que ocurre en otros países, y esperemos no lleguemos a los números de España, ha ido en aumento la cantidad de personas mayores contagiadas con COVID-19. Hace un poco más de una semana, la SEREMI de Salud convocó a una reunión de emergencia a representantes de SENAMA, de la Agrupación de ELEAM y de otros departamentos técnicos del MINSAL, con el objetivo de revisar la situación de estos centros, los que al 25 de mayo contaban con 137 brotes de COVID-19 al interior de sus instalaciones (SEREMI, 2020).

La situación es sumamente crítica, en los 419 ELEAM formalizados, es decir, que cuentan con autorización sanitaria y que suman 4.000 residentes, el 20% de esas personas mayores (¡801 personas!) han contraído el virus. Además, según información de La Tercera del 29 de mayo, el 22,1% de los decesos de la región metropolitana fueron de personas mayores institucionalizadas (La Tercera, 2020).

Durante el periodo de pandemia, la SEREMI ha fiscalizado a cerca de 200 ELEAM, es decir, sólo el 48% de los 419 centros con autorización, de los cuales ha iniciado 112 sumarios sanitarios, por tanto, se han encontrado deficiencias sanitarias en un 60% de los centros fiscalizados. Las principales faltas son: la ausencia de Director Técnico, escases de personal y falta de supervisión en uso y disposición de equipo de protección personal, como mascarillas, batas y otros. Importante destacar que tanto los brotes de COVID como los sumarios, han ocurrido en todo tipo de residencias, sean públicas o privadas. Esto fue presenciado en un inicio en residencias en Ñuñoa, Puente Alto y luego se han pesquisado nuevos en focos en distintas comunas y ciudades de nuestro país.

Lamentablemente estos datos tan alarmantes, corresponden sólo la información oficial, a la que podemos acceder, pensemos y les traigo a la mesa un documento del Instituto Nacional de Derechos Humanos, quienes el 2018 presentaron una radiografía de los ELEAM en Chile, mencionado que del 2012 al 2018, se registraron a lo largo de Chile 1.024 denuncias relacionadas con los ELEAM, entre ellas se menciona que a esa fecha, de los 717 establecimientos de larga estadía, 457 funcionan de forma clandestina, donde más del 90% se concentra en la Región Metropolitana. Además, se realizaron diversas denuncias, 119 por maltrato, 80 por déficit en condiciones sanitarias, 23 por falta de cuidados y las otras denuncias fueron por déficit en el recurso humano o infraestructura deficiente (INDH, 2018). En síntesis, se puede asegurar que aproximadamente existen entre 400 a 500 ELEAM clandestinos, sin autorización, no regulados y, por lo tanto, no fiscalizados. Lo que ocurre al interior de dichos espacios seguirá siendo una incógnita, hasta el día que existan denuncias respecto a su funcionamiento y el estado de salud de las personas mayores y de los equipos de trabajo.

Junto con esa cruda realidad que queda a la penumbra, existen otras experiencias de equipos de ELEAM de trabajan con el interés genuino de ofrecer una buena calidad de la atención, de realizar acompañamientos terapéuticos interdisciplinares, en donde fluyen las ideas innovadoras, el anhelo de un trabajo en equipo, la implementación de acciones y actividades que promuevan el buen trato y el respeto a los derechos humanos de los residentes. Y sé de primera fuente, que en ambos espacios se ha hecho todo lo humanamente posible para evitar los brotes de contagio e intentar a toda costa que esto genere un desmedro en la calidad de vida, lo que es sumamente difícil y en momentos imposible.

Y esta última, es la experiencia que tuve en los dos centros de larga estadía en los que trabajé y por eso me duele tanto seguir viendo noticias que muestran acciones negligentes en las que se vulneran derechos, sea por desconocimiento o con alevosía.
Volviendo a la importante reunión convocada por la SEREMI, en ella participó Mario Melin, vocero de los ELEAM de la Región Metropolitana, quien describió cómo han enfrentado la crisis del COVID-19, señalando que “ha sido un trabajo duro, ya que los ELEAM no estábamos preparados para una pandemia” (SEREMI, 2020).

Es verdad, ¿qué organismo pudo prever la rapidez y tan alta tasa de contagio?, ¿quién o quiénes pueden estar preparados para enfrentar una catástrofe de esta envergadura?, ¿con qué recursos tanto internos a las residencias como del intersector pueden dar cabida a la cantidad y gravedad de los casos?, y junto con esto, me pregunto también, ¿los familiares siempre están al tanto de los protocolos de acción dentro de las residencias, estaban en contacto con su madre, padre o abuelos/as, los visitaban, acompañaban?, ¿cuántos profesionales y técnicos, entre ellos mis colegas psicólogos/as se forman y quieren dedicarse al trabajo con personas mayores y trabajar en una residencia?, ¿cómo los grandes empresarios y directivos de las fundaciones no pensaron que el formato actual de residencias, que incluye más de 70, 100 o 200 personas por casa, no podría ser un foco no sólo de contagio, sino un formato irreal de hogar?.

Todas y muchas otras preguntas resuenan en mi cabeza, a propósito de mi experiencia en una pasantía que hice en una residencia pública en Barcelona hace 4 años, y luego en mi trabajo como psicóloga en una residencia de larga estadía en Santiago de Chile durante casi 3 años años, labor que terminé hace unos meses y semanas antes del inicio del COVID. Sin saberlo, es probable que haya sido la ultima vez que haya visto a los ojos a tantas de las queridas personas mayores que conocí en dichos espacios. Y eso duele, se me aprieta el corazón al recordar todos los espacios de encuentro que fomentamos y que hoy son imposibles de realizar. Muchos recuerdos de mis días de trabajo en ambas residencias se han venido a mi mente durante estos días, los recuerdo vívidamente, a propósito de tantas noticias, de tantas malas noticas, que veo y escucho a diario en relación al impacto del coronavirus en las personas mayores que viven en residencias.

Destaco y pongo el acento justamente en la transversalidad de la responsabilidad y sin ánimo de encontrar culpables, sino de hacernos a todos y a todas responsables de la exclusión, discriminación, abandono e incluso deficiente calidad de la atención que se ha brindado a este grupo etario y que, nos duela o no, hemos promovido y no hemos querido ver. Con esto me refiero principalmente al contexto chileno, donde desde la más alta autoridad hasta el ciudadano/a común como cada uno de nosotros y nosotras, ha dejado a nivel de desecho de la sociedad a las personas mayores. Puede que sea crudo leerlo, pero es verdad y tu lo sabes, porque lo has visto y no has reparado en ello. Si no lo crees, te cuento que el mismo Servicio del Adulto Mayor -SENAMA- el año pasado mencionaba: las personas mayores son constantemente y siguen siendo vulneradas en sus derechos fundamentales, primando situaciones de abandono, maltrato psicológico y abuso patrimonial (SENAMA, 2019). Por lo mismo, y tal vez me duela decirlo, pienso que hemos creado una sociedad que favorece que las personas mayores sean un grupo invisible en relación a sus necesidades. Y por su parte, la crisis sociosanitaria del COVID viene a complejizar cada uno de los ámbitos de la persona mayor, incluyendo la precariedad en la que vive la mayor parte de ellos y ellas.

A la fecha, habrá cambiado escasamente esta realidad en relación a las deficiencias técnico, clínicas, administrativas de los ELEAM, los que hoy reflejan la crisis de las residencias de larga estadía y la urgencia de replantearnos como sociedad cómo y dónde queremos que vivan las personas mayores, dónde ellos y ellas quieren vivir y más aún, dónde y cómo queremos vivir nosotros y nosotras en el futuro cuando seamos mayores. Y con esta reflexión, no quiero estigmatizar ni tildar de negligentes a los equipos de los ELEAM, de hecho, he sido parte de ellos en dos residencias, conozco y he vivido la alta exigencia, la gravedad de situaciones a nivel de salud, relaciones y dinámicas interpersonales entre los residentes y del equipo. En varias oportunidades me dediqué a escuchar y contener cuidadoras de adulto mayor, quienes a pesar de la experiencia y conocimiento se veían sobrepasadas. A su vez, se demandaban por pate de los equipos, mayores recursos, así como espacios de formación, autocuidado y trabajo en equipo, los que como sabemos están en deudas en todos los ELEAM.

Por lo mismo, reitero mis palabras no son para apuntar con el dedo, sino como lo he mencionado a lo largo de esta columna, es un llamado de conciencia y responsabilización a nivel individual, comunitario e institucional. La crisis de las residencias no comenzó con la pandemia del coronavirus, se inició hace décadas, y como tantas otras demandas sociales tan relevantes, la dejamos guarda en un cajón, promoviendo así la vulneración de derechos de las personas mayores.

Para finalizar y reflexionando en torno a este escenario, hoy más que nunca debemos interiorizar el llamado de la OMS (2020), quien destaca que hay que garantizar que las personas mayores, independiente de su lugar de vivienda, sean protegidas de COVID-19 sin estar aisladas, estigmatizadas, dejadas en una situación de mayor vulnerabilidad o sin poder acceder a las disposiciones básicas y a la atención social. Hoy tenemos esa oportunidad.

Referencias
– BBC. (2020). Noticias internacionales. Coronavirus en España | “Murieron en silencio y solos”: la indignación de los familiares de los fallecidos en residencias para ancianos. Extraído de https://www.bbc.com/mundo/noticias-internacional-52509480
– CEPAL. (2000). Comité de Derechos Económicos, Sociales y Culturales. “El derecho al disfrute del más alto nivel posible de salud”, Observación General N° 14 (E/C.12/2000/4), Nueva York, Consejo Económico y Social.
– Instituto Nacional de Derechos Humanos -INDH-. (2018). Derechos de las personas mayores y obligaciones del Estado: situación de los niveles de cuidado entregados por establecimientos de larga estadía. Chile
– Metropoli Abierta. (2020). Residencia gracia muertos críticos coronavirus. Extraído de https://www.metropoliabierta.com/el-pulso-de-la-ciudad/residencia-gracia-muertos-criticos-coronavirus_26471_102.html
– MINSAL. (2020). Informe epidemiógico n° 22 Enfermedad por SARS-Cov2 (COVID-19). Chile 1 de junio 2020.
– OMS. (2020). Coronavirus disease 2019 (COVID-19), 17 March 2020.
– SEREMI. (2020). SEREMI de Salud RM convoca a reunión de emergencia para revisar la situación de ELEAM. Extraído de https://seremi13.redsalud.gob.cl/seremi-de-salud-rm-convoca-a-reunion-de-emergencia-para-revisar-la-situacion-de-eleam/

Derechos humanos, Envejecimiento, Salud Mental

Cabildos y charlas “Hacia una constitución antiedadista” a propósito del Estallido Social en Chile. Autoras: ps. Patricia Pinto y Agniszka Bozanic. Fundación Geroactivismo

Te invito a revisar algunas de las imágenes y vídeos que reflejan lo potente del Estallido Social vivido en Chile entre octubre y diciembre del 2019, y cómo desde la Fundación Geroactivismo decidimos instalar en el discurso colectivo la importancia de incluir a las personas mayores dentro de este cambio social e impregnar en el movimiento social la necesidad de una Constitución Antiedadista, que incluyera las garantías necesarias para el respecto y promoción de los derechos humanos de las personas mayores.

Junto con Agnieszka quisimos conocer de primera fuente, las necesidades, opiniones y desafíos para transformarnos en una sociedad más inclusiva con y las para todas las edades, donde primara la solidaridad intergeneracional y el respeto por los derechos humanos.

Para lograrlo, diseñamos un formato de charlas y cabildos móviles, abiertos a la comunidad. Logramos hacer grupos de diálogo en distintas comunas de Santiago e incluso en regiones, en los cuales logramos instalar la temática y levantar diversas necesidades y opiniones en torno a la inclusión de las personas mayores.

Les dejo algunos retratos de esos días.

Deja tus comentarios al final de la publicación. Gracias!

Salud Mental

Proyecto de Radio en Residencia “El Club”. Autora ps. Patricia Pinto y ps. Sebastian Morales

Este proyecto ha sido uno de los más significativos que he realizado, surgió como idea en una conversación con mi amigo y colega Sebastián Morales, quien ya llevaba un tiempo haciendo podcast. Vimos como una excelente alternativa incluir un espacio radial en la residencia, sabíamos que era un medio conocido y querido por las personas mayores y que permiría lograr los objetivos que describo a continuación:

El objetivo general de la Radio El Club era mejorar el bienestar de los residentes a través del espacio radial como una herramienta lúdica y terapéutica.

Por su parte, se buscaban algunos objetivos específicos como:

  • Promover un espacio que permita dar voz, visibilizar y reconocer a los residentes
  • Promocionar la productividad y aporte social por parte de los integrantes
  • Promover el relato y rememoración de los residentes en torno a aspectos de su biografía y experiencias en la residencia.
  • Evocar emociones y sentimientos a partir de las secciones del programa de radio, en encuadre contenedor, respetuoso y empático.
  • Realizar estimulación de algunas funciones cognitivas, a través de las actividades realizadas durante el programa radial.
  • Promover la colaboración y empatía entre los residentes participantes.
  • Desestigmatizar y desprejuiciar la condición de envejecimiento, promoviendo el buen trato.

Perfil de los residentes que participaron:

  • Hombres y mujeres residentes
  • GDS clasificación 1-2, autónomos o semivalentes y Katz a-b
  • Que puedan expresarse verbalmente sin grandes dificultades
  • Que no presenten problemas interpersonales entre integrantes del grupo
  • Voluntad, motivación e interés en participar
  • Que tiendan a no participar de los espacios grupales ofrecidos en la residencia.

Metodología

El programa radial estuvo diseñado bajo la perspectiva de la Atención Centrada en la Persona (ACP), es por esta razón que tanto los objetivos, estrategias y técnicas se planificaron teniendo como eje central al residente, considerando siempre su dignidad y promoviendo su autonomía. Respecto a la intervención, ésta fue siempre flexible y personalizada según las necesidades y características de los participantes, teniendo en consideración así los valores y principios de la perspectiva del ACP (Kitwood, 1993; Brooker, 2013).

Los programas consistían en sesiones semanales, en la primera se realizaba una reunión de pauta en la que se organizaba junto a los residentes, las temáticas a presentar en cada programa. Esta pauta estaba estructurada e incluía las siguientes secciones:

  • Cortina
  • Bienvenida que incluía el número del programa, la fecha y lugar y estación del año, para favorecer la orientación temporo-espacial y se presentaban los integrantes
  • Noticias las que eran elegidas y editadas por los mismos residentes
  • Sección volante que podía incluir horóscopo o anécdotas
  • Entrevista a otros residentes o integrantes del equipo, y que eran elegidos y luego entrevistados por los mismos miembros de El Club
  • Cierre, la que incluye con qué frase o impresión nos quedamos del programa
  • Además, contábamos con 3 espacios para canciones que también eran elegidas por los integrantes del grupo.

Dentro de esa mism semana el programa se grababa en vivo e incluía todos los elementos acordados en la reunión de pauta.

Posteriormente, el programa era editado y al día siguiente se transmitía a la hora de almuerzo, para que pudieran escucharlo todos los residentes y demás integrantes del equipo del centro.

Plazos:

  • Duración 2 meses y medio (17 de julio a 27 de septiembre del 2018)
  • 10 sesiones de 1 hora

Profesionales a cargo del proyecto:

  • Sebastián Morales, psicólogo productor y control del programa.
  • Patricia Pinto psicogerontóloga, responsable técnica y conductora del programa, así como del seguimiento desde el área de salud mental de los residentes.
  • Rocío Martínez y Javiera Parra, psicólogas pasantes y colaboradoras en el proyecto.

Principales conclusiones:

  • Este espacio permitió generar un clima de colaboración tanto entre los residentes participantes como el equipo y el resto de los integrantes de la residencia.
  • Generó una complicidad y motivación genuina entre los participantes, quienes solían no participar de los espacios grupales que hasta el momento se ofrecían en la residencia.
  • Favoreció la orientación temporoespacial, así como otras funciones cognitivas como la atención, comprensión, lectura, escritura, entre otras.
  • Facilitó el vínculo y el sentido de pertenencia
  • Favoreció la autonomía e identidad, al ser parte del proceso de diseño e implementación de la actividad
  • Permitió incluir temáticas y reflexiones de interés de los participantes
  • Permitió que adquirieran nuevas habilidades y conocimientos sobre nuevas tecnologías (uso de micrófono, audífono)
  • Favoreció la rememoración de eventos biográficos significativos, los que son gatillados por el medio de comunicación radial, el cual estuvo presente en distintas épocas incluso la actual.

Escucha el programa especial de El Club que hicimos para Navidad del 2019.

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Sesión especial Navidad 2018